lunes, septiembre 25, 2006

Las películas de mi vida, de Alberto Fuguet


La vida desde una butaca


Las películas de mi vida
, de Alberto Fuguet. Santiago de Chile, Alfaguara, 2004. 386 páginas.


Con precisión, el chileno Alberto Fuguet insiste en Las películas de mi vida en lo que ya, después de un libro de cuentos y tres novelas, son sus obsesiones: el cine, las relaciones familiares, la búsqueda de sentido. En primera persona, con metatextos intercalados (curriculum vitae, textos de e-mails, fichas de películas y cronogramas de viaje), esta novela tiene como protagonista a Beltrán Soler, un sismólogo obsesivo compulsivo que, en vuelo desde Santiago a Japón, pierde la combinación en Los Angeles. Una conversación telefónica con su hermana, un diálogo casual en el avión sobre viejas películas y un temblor que remece California provocan en Beltrán tal estremecimiento que lo obliga a abandonar sus planes inmediatos y a rebobinar toda su vida. Una lista de 50 películas, desde la primera que vio cuando era niño (La leona de dos mundos, en 1966) hasta la juventud (Una mujer descasada, en 1988), pasando por clásicos como Terremoto, Aeropuerto 77 o Encuentros cercanos del tercer tipo, le sirve al protagonista para relatar/se y de paso hacer un poco de crítica de cine. Lo interesante de la novela es que Fuguet se permite la autorreferencialidad, y lo hace bien, al permitir que la biografía de Beltrán coincida en buena parte con la suya: la Los Angeles de la infancia, el inglés, el descubrimiento del cine, el Chile remoto, el regreso familiar a Santiago, la dictadura de Pinochet, el aprender a hablar castellano, la escuela. Fuguet hace que su protagonista recuerde en estéreo a Los Angeles y a Santiago, a sus familias materna y paterna, a su infancia de allá y su adolescencia de acá. Con continuos play backs y diálogos de guión, Las películas... resulta divertida y abierta a múltiples lecturas.


(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

El Urogallo, de Michel Tournier


Las crueles delicias del amor


El Urogallo
, de Michel Tournier. Buenos Aires, Alfaguara, 2006. 352 páginas
.

Además de ser una codiciada presa de caza, el urogallo –ave que da nombre a esta serie de cuentos de Michel Tournier– es una suerte de sinónimo con plumas del típico supermacho latino.

Publicados originalmente en 1978 y editada en Argentina por Alfaguara, todos los cuentos de El Urogallo están atravesados por un sutil y despiadado erotismo que muestran las diversas máscaras, rituales y palabras que adoptan hombres y mujeres para amar y ser amados. El celebrado Michel Tournier (París, 1924), experto en el arte de desentrañar las paradojas y contradicciones del amor, indaga en estos cuentos la naturaleza de la pulsión amatoria, la necesidad del reconocimiento por parte del otro, en distintas situaciones y a distintas edades, con una escritura tan atractiva como punzante. Entre los textos de El Urogallo destaca "Amandine o los dos jardines", un relato iniciático, en el que una nena de 10 años descubre los conceptos de orden y desorden, de doméstico y salvaje y la sexualidad a través de la relación con sus gatos. Escrito en primera persona a la manera de un diario, el autor, con enorme sutileza y sirviéndose de un arsenal simbólico, descorre el velo ante un tema censurado como es la sexualidad de los preadolescentes. Otro cuento notable es "Los sudarios de Verónica", en el que una fotógrafa, en su afán de apoderarse a través de su cámara de los juegos de la luz sobre la piel de sus modelos, termina desbordándose a sí misma, matando a su objeto del deseo y perdiendo su alma. Narrado en tercera persona, rozando lo grotesco sin tocarlo, Tournier ofrece además brillantes reflexiones sobre la fotografía. "La muchacha y la muerte", "El fetichista" y "Tristan Vox" son también relatos notabilísimos. "El Urogallo", cuento que da título al volumen, es una obra maestra. Un barón, casado con una gran dama, un viejo gallo macerado en batallas de alcobas ajenas, asiste sin resignarse a la decadencia de su virilidad. Atrapado entre una amante de emergencia para su última aventura amorosa y la inteligente venganza de su esposa por tantos años de infidelidad, lo harán ver su vida bajo una nueva perspectiva. Simplemente, notable.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Las aventuras del caballero Kosmas, de Joan Perucho


Fantasía en castellano


Las aventuras del caballero Kosmas, de Joan Perucho. Barcelona, Edhasa, 2003. 249 páginas.

Joan Perucho (Barcelona, 1920-2002), maestro de la literatura fantástica española, es autor de una de las obras más insólitas de las últimas décadas. Traducido a más de 25 idiomas y comparado con Italo Calvino, Jorge Luis Borges, Lewis Carroll o Alvaro Cunqueiro, el escritor, poeta y juez falleció en octubre de 2002. Meses antes, Edhasa había comenzado a reeditar en castellano sus novelas y ensayos, por las cuales Perucho había recibido ese mismo año el Premio Nacional de las Letras Españolas al conjunto de su obra, entre otras importantes distinciones.
Seguidor confeso de Apollinaire, Aleixandre y Ramón Llull, desde sus primeros libros Joan Perucho (o Juan, pues se consideraba un escritor bilingüe y firmaba de ambos modos) apostó por un tipo de literatura caracterizada por la imaginación, la fantasía, el humor y el lirismo.
De allí, que Perucho afirmara siempre que, por encima de todo, se sentía poeta. Esa magia se traslada a sus novelas como Libro de caballerías (1957) e Historias naturales (1960). Ambas representaron raras joyas en medio del panorama literario español dominado por el más romo realismo social. En años posteriores, se añadiría Las aventuras del caballero Kosmas (1981), novela bizantina, por la cual recibió el Premio Nacional de la Crítica.
En su universo fantástico desfilan presencias inquietantes, figuras huidizas y pasajes que emergen de los sueños. Las aventuras del caballero Kosmas alucinante relato de un viajero bizantino acompañado por un autómata de su creación y de varios santos célebres es una pieza en la que la erudición y la fantasía, la ficción y la realidad se mezclan de manera originalísima en la búsqueda de la disolución de las fronteras entre los géneros.
Ante tanta literatura fantástica predominantemente anglosajona, la propuesta de Perucho resulta sorprendente y exquisita.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Los animales salvajes, de Griselda Gambaro


Más que humanos


Los animales salvajes, de Griselda Gambaro. Buenos Aires, Norma, 2006. 160 páginas

Griselda Gambaro acaba de publicar Los animales salvajes, un libro de relatos en los que se sirve del significado simbólico de las especies.


Libro a libro, Griselda Gambaro confirma una y otra vez por qué es una de las escritoras argentinas contemporáneas más interesantes.No sólo se trata de su notable manejo del lenguaje, sino de su capacidad para extraer de la anécdota más nimia una historia atractiva, original, despiadada y siempre denunciante. En Los animales salvajes la autora se sirve las figuras de animales -el rinoceronte, el tigre, el cocodrilo, la jirafas, las moscas, las águilas, entre muchos otros-, para reelaborar a la manera de fábulas sus constantes preocupaciones vitales y estéticas: la exploración de los bordes del alma, de los suburbios de las ciudades, de los límites culturales, de las prolongaciones del amor, de la categoría extraterritorial de la escritura, del poder salvador de la poesía y la resistencia a todo tipo de censura que represente falta de libertad. La notable narradora y dramaturga argentina vuelve en estos relatos a sus complejos personajes en los que la marginalidad, la pobreza, la violencia, los prejuicios y la crueldad de las condiciones en las que deben vivir son una cárcel mental de la que sólo pueden escapar a través de los sueños. O de la fábula. Gambaro le dio batalla a la ignorancia de los censores con la mejor literatura. Su novela Dios no nos quiere contentos es una prueba de ello. Los animales salvajes también. Porque el hecho de servirse de los significados simbólicos que entraña la figura de uno u otro animal le sirve a Gambaro para insistir -siempre buscando una fórmula nueva- tanto en los secretos del territorio de la palabra como de sus más constantes preocupaciones: la miseria, el desamparo, la falta de sentido de la injusticia, el miedo ante la inminencia de la muerte, la fuerza de la generosidad y de las acciones conjuntas. Estos animales, transfigurados en humanos, hablan de la soledad, de la melancolía, de la violencia, de la imperiosa necesidad de belleza. Sin rendirle tributo a ningún animal en particular, lo que logra Gambaro a través de estas mistificaciones es denunciar todo el abanico de las conductas humanas. Con poesía, con magia, con ironía.

(C) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Donde yo no estaba, de Marcelo Cohen


Marcelo Cohen impone su estilo innovador

Donde yo no estaba, Marcelo Cohen. Buenos Aires, Norna, 2006.
726 páginas.

En Donde yo no estaba, su última novela, analiza desde la ciencia ficción los problemas sociopolíticos de un país que podría ser el nuestro.
Marcelo Cohen no deja de sorprender libro a libro. Y no sólo por la excelencia de su prosa y de sus cualidades narrativas, sino por la perfección de su plan estético. Cohen (Buenos Aires, 1951) es uno de los grandes escritores de ciencia ficción en castellano y uno de los más inquietantes renovadores del género. A través de su obra –El sitio de Kelany, El testamento de O’Jaral, El oído absoluto, Hombres amables y Los acuáticos, entre otros títulos–, Cohen ha ido construyendo un mundo narrativo cerrado, enmarcado en una atopía que, sin embargo, nos resulta molestamente familiar. Al mismo tiempo, su prosa –en consonancia con este plan de ubicar sus cuentos y novelas en lugares imaginarios y en tiempos levemente desplazados a un futuro posible– también rebosa de un vocabulario en el que conviven exquisitos arcaísmos y neologismos del castellano en una redacción límpida y, literalmente, encantadora. Este encanto se transmite a los motivos y temas de su exploración literaria: la ciencia ficción de Cohen es una proyección de los problemas humanos (domésticos, existenciales, religiosos, estéticos, administrativos, familiares, afectivos) de una persona cualquiera. En Cohen la presencia del ingrediente tecnológico y científico es mínimo; su ciencia ficción es sociopolítica. En su última y monumental novela, Donde yo no estaba, el protagonista, Aliano D’Evanderey, es un comerciante al por mayor de lencería, padre de dos hijos adolescentes y esposo de una curadora de un museo. Un día le diagnostican un tumor maligno en el cerebro y las cosas empiezan a cambiar. Narrada en primera persona, a la manera de un diario personal, la acción avanza, se detiene y vuelve a avanzar a grandes pasos ideológicos, porque Aliano se ve envuelto en los conflictos de la política de la Democracia Gentil, de la religión del Pensar y la vieja creencia del Dios Solo, de las crisis económicas, de la adicción a la Panconciencia, de la tentación de la droga Todolvide y de los avatares del trimonio (el matrimonio de tres). Pleno de poesía e imaginación, Cohen propone otra literatura. Una literatura que ve, cuenta y señala desde un rico desplazamiento formal los conflictos humanos de siempre.

(C) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Escritos imprudentes II, de José Pablo Feinmann


Acerca de la identidad nacional


Escritos imprudentes II. Argentina, América Latina y el imperio global,
de José Pablo Feinmann. Buenos Aires, Norma, 2005. 435 páginas.

Para muchos, Feinmann es un intelectual irregular en cuanto a sus análisis parciales de la realidad. Para otros, es una mente brillante que baja línea con solvencia y no menos elegancia de la cual se puede aprender a abordar un mismo tema desde varios puntos de vista. Y para otros es un interlocutor que no le teme a la polémica y que no se amilana frente a ningún desafío. En esta nueva entrega de sus
Escritos imprudentes, José Pablo Feinmann (Buenos Aires, 1943) se concentra en los temas y problemas urgentes de nuestro país y de América Latina. Así, Kirchner, la crisis, el desempleo, la deuda externa, la inseguridad, Blumberg, el desmantelamiento de la ESMA, Lula Da Silva, Chávez, la pervivencia de la figura del Che Guevara, Toni Negri, entre otros temas y figuras son tomados por el ensayista para formular hipótesis sobre el nuevo peronismo y refrendar la “nueva política” del presidente Kirchner. Feinmann tampoco deja de lado discusiones filosóficas fundamentales en torno de autores como Kant, Hegel, Sartre y Voltaire, ni reflexiones sobre íconos del cine de Hollywood como Superman o Shrek. El primer tomo de Escritos imprudentes revisaba los contenidos sociales y políticos de los últimos quince años. Ahora Feinmann se lanza sobre los últimos tres años de la Argentina a través de ensayos y artículos publicados en distintos medios gráficos desde 2002 hasta hoy. Polémicos pero nutritivos, estos Escritos imprudentes consiguen lo que quieren: hacer pensar.

(C) Patricia Rodón Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

El caos, de Juan Rodolfo Wilcock


Profunda inquietud

El caos, de Juan Rodolfo Wilcock. Buenos Aires, Sudamericana, 2004. 260 páginas.

J.R. Wilcock (1919-1978) es uno de los escritores argentinos que hicieron de la inquietud y de la provocación un estilo vital.

Sus seductoramente extrañas narraciones están atravesadas por la deformidad en cualquiera de sus manifestaciones: desde lo aparencial y físico de una situación o de un personaje a la compleja textura de una mente alucinada, “extraviada” en un mundo paralelo. Todas sus obras indagan en el concepto de lo monstruoso en su sentido etimológico: “monstruo” significa “advertencia”. Wilcock investiga cómo esos seres hablan desde una realidad fantástica para delatar enfermedades sociales de ésta. La reedición que editorial Sudamericana está realizando de sus obras resulta más que necesaria. Así, El caos, publicado originalmente en 1974 en la colección El Espejo –que dirigía entonces Enrique Pezzoni—, permite redescubrir a un Wilcock complejo pero clarísimo en esta búsqueda por contraste de la verdadera naturaleza humana. Afirmaciones como “la tendencia natural de las cosas es el desorden” o “nadie puede soportar demasiada realidad” salen de la boca de los personajes de los cuentos de El caos. En “Los donguis”, uno de los cuentos, construye una inquietante evocación de la ciudad de Mendoza y de la cordillera, cuya lectura se convierte en puro placer.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

sábado, agosto 12, 2006

El inútil de la familia, de Jorge Edwards


Todo un personaje

El inútil de la familia, de Jorge Edwards. Buenos Aires, Alfaguara, 2004. 358 páginas.

Con El inútil de la familia el chileno Jorge Edwards demuestra una vez más por qué es uno de los grandes escritores contemporáneos. El Premio Cervantes 1999 despliega en El inútil de la familia su poderoso arsenal literario y compone una de las novelas más logradas de los últimos tiempos.
En una original simbiosis con su personaje, Joaquín Edwards Bello, su tío en la vida real, el narrador va desgranando simultáneamente las andanzas de su pariente, la dinámica vital de los paisajes de Valparaíso, Santiago, París y Madrid entre finales del siglo XIX y mediados del XX, con sus propias anécdotas y recuerdos personales.
Joaquín Edwards Bello fue, efectivamente un verdadero personaje literario, que mucho antes de morir ya era una leyenda. Nació en Valparaíso en 1887 y falleció en Santiago en 1968; era bisnieto del célebre Andrés Bello, el bisabuelo de piedra, y ejerció sin límites el juego y las apuestas, la novela ad hoc, el periodismo crítico. Su vida, rocambolesca y excéntrica, habitada por casi toda la vanguardia estética europea y sudamericana (desde Tristán Tzara hasta Pablo de Rokha), contada por su sobrino Jorge Edwards, resulta una novela apasionante y un juego de amor y humor.

(C) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

En la zona, de Juan José Saer

El arte de narrar

En la zona, de Juan José Saer. Buenos Aires, Seix Barral, 2003. 179 páginas.

Suele repetirse que en todo primer trabajo de un escritor ya está perfilado todo lo que vendrá después, que en toda primera obra ya se encuentran los temas, tonos, climas, personajes y modos narrativos que construirán la identidad literaria del autor.
Y esta afirmación es más que precisa para En la zona, de Juan José Saer, su primer libro de cuentos. Publicado originalmente en 1960 y sólo reeditado por Seix Barral en 2003, el volumen resulta una verdadera golosina para los lectores que ya han transitado la obra de uno de los mejores escritores latinoamericanos de los últimos tiempos.
Saer, nacido en Santa Fe en 1937, murió el año pasado en París donde residía desde 1968. Narrador, poeta y ensayista creó una obra originalísima, compleja y vasta, en busca del otro lado de la literatura. Experimentación realista, rupturas neorrománticas, nuevos órdenes discursivos, pregnancia lírica, intertextualidad y reflexión constante parecen ser los motores creativos de este escritor monumental.
En los catorce cuentos de En la zona estos ingredientes van modulando, a través de personajes rotundos y de una prosa atrapante, los mundos en los que Saer vive su particular arte de narrar: los bordes de lo que dice, las zonas del alma que no se pueden tocar.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Los jefes, de Mario Vargas Llosa


El gran comienzo


Los jefes, de Mario Vargas Llosa. Buenos Aires, Alfaguara, 2005. 133 páginas

Los jefes es el único libro de cuentos de Mario Vargas Llosa. Publicado por primera vez en 1959 gracias a un pequeño concurso literario, fue el primer paso de quien se convertiría en uno de los grandes narradores contemporáneos. Casi cincuenta años después, los seis relatos que integran el volumen se sostienen por peso propio. En ellos se esbozan los temas y motivos que después Vargas Llosa desarrollará en sus novelas: las desigualdades sociales y raciales, los oscuros caminos de la construcción de poder y los misterios desesperados la sexualidad. Desde el paisaje político y social peruano, este primer Vargas Llosa asume el registro del naturalismo costumbrista para denunciar rivalidades, venganzas y odios ancestrales, pero sin explicar su porqué.
La violencia física y psíquica explícitas y el espacio urbano de los cuentos permiten descubrir también atisbos de lo que desarrollará más tarde en La ciudad y los perros, Conversación en la Catedral o La fiesta del Chivo. La singularidad de Los jefes no radica sólo en su condición de solitarios cuentos en la obra de Vargas Llosa, sino en reconocerlo como la primera gran obra de un gran escritor.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

sábado, julio 29, 2006

Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa


Vargas Llosa se luce otra vez

Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa. Buenos Aires, Alfaguara, 2006. 375 páginas.

En Travesuras de la niña mala, el escritor peruano relata una extraña y compleja historia de amor, manejando con maestría la prosa, el humor y la psicología.


En el mejor registro de sus primeras novelas, Mario Vargas Llosa “retoma” en
Travesuras de la niña mala su lacerante sentido del humor y sus despiadados retratos de la historia social, política y económica de Perú con una prosa tan atractiva como impecable. También regresa a sus “antihéroes”, al estilo de Pantaleón, el de las visitadoras, o el escribidor de la tía Julia. Personajes que, a propósito, rozan el estereotipo y la caricatura, pero que Vargas Llosa “salva” gracias a un estricto y complejo plan narrativo que los va matizando y haciendo evolucionar a través de la novela por medio de sutiles detalles. Recientemente publicada por Alfaguara, Travesuras de la niña mala cuenta una extraña historia de amor que comienza en los años ’50 del siglo XX. El amor irracional que siente Ricardo Somocurcio a lo largo de más de 40 años por una mujer que tendrá varios nombres y mil caras. Ricardo, de niño, se deslumbra con la llegada a su barrio de clase media de una niña llamada Lily, que decía ser chilena. Intenta ser su enamorado, pero ella lo rechaza sin descartarlo del todo. Hasta el día que se produce una catástrofe: se descubre la verdadera identidad de Lily y esta desaparece del barrio. El recuerdo de esta niña acompañará a Ricardito -siempre ella lo llamará con este diminutivo, en una mezcla de cariño y desprecio- como una enfermedad crónica. Hábil con los idiomas y estudiando en París, el único lugar del mundo en el que este “peruanito” quería vivir, Ricardo se especializa en el traductorado. Han pasado los años y la revolución cubana está en su clímax. En la capital francesa un grupo de revolucionarios sueña con concretar lo mismo en Perú, en tanto reclutan a jóvenes disconformes y los envían, en secreto a recibir entrenamiento en Cuba. Por casualidad, Ricardo vuelve a encontrarse con Lily, quien ya se no se llama así, sino que lleva un nombre de guerra, camarada Arlette. Rendido ante ella, víctima del incesante e histérico coqueteo de la “niña mala”, le pide que se case con él, pero ella vuelve a rechazarlo. Esta situación, estos encuentros/desencuentros, esta dependencia amorosa de Ricardito, al que ella llama “niño bueno”, se repetirán una y otra vez a lo largo del tiempo. En París, en Londres, en Tokio, en Madrid, ella cada vez con un nombre distinto pero con el mismo caprichoso comportamiento para con su devoto amante. Convertida en su obsesión, él la perseguirá, querrá morir, querrá hasta matar por la camaleónica “niña mala”, mezcla de huerfanita perdida y femme fatale. En tanto cuenta esta historia de amor, Vargas Llosa describe las épocas y los lugares en los que tienen lugar los romances y los abandonos de la pareja. Así, repasa los 50 últimos años, tanto de la historia peruana como de los grandes hitos políticos y sociales de Europa. Sobre todo se detiene en la vida que los emigrados, los “expulsados” de Perú llevan en los países en los que tratan de inventar un futuro. Llena de acción, Travesuras de la niña mala resulta una novela tan entretenida como inquietante.

(c) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Ficciones del interludio, de Fernando Pessoa


El placer de buscar

Ficciones del interludio, de Fernando Pessoa. Buenos Aires, Emecé, 2004. 509 páginas.

“No soy yo quien describe. Soy el lienzo/ Y, oculta, una mano colorea a alguien en mí”, dice en un poema el enorme poeta portugués Fernando Pessoa. Y efectivamente, Pessoa es quien creó otras voces y otros poetas de sí mismo porque necesitaba identidades literarias diferentes para abordar ciertos temas desde otras almas. Para Pessoa, sus heterónimos -Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Alvaro de Campos y Bernardo Soares- son sencillamente otros modos de ser. Ficciones del interludio (1914-1935) es una antología personal, preparada por el propio Pessoa para su publicación, y reúne lo que él consideró los mejores poemas de sus heterónimos y de sí mismo. En esta hermosa edición bilingüe, traducida por Santiago Kovadloff, los placeres de las búsquedas líricas de Pessoa se amplifican hasta la emoción por la sensación de compartir y cruzar con el poeta y sus yoes el umbral afónico de la poesía.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO de Mendoza

El matrimonio amateur, de Anne Tyler


Historia de un amor batallado


El matrimonio amateur, de Anne Tyler. Buenos Aires, Alfaguara, 2005. 419 páginas.

Anne Tyler es una de las grandes narradoras estadounidenses contemporáneas. Autora de una veintena de novelas, su secreto reside en la maestría con que relata las historias más cotidianas, las cosas que le pasan a la gente común, transformando una anécdota en una pieza maestra de la observación. En El matrimonio amateur, Tyler cuenta la compleja relación marital de una pareja como cualquier otra y las consecuencias de ese vínculo a lo largo de tres generaciones. Pauline y Michael se conocen, se enamoran en 1941, poco después del ataque a Pearl Harbor, y se casan. Ella es optimista, voluntariosa, temperamental y divertida. El es más realista, rutinario, prudente y aburrido. Esas diferencias harán de su matrimonio una constante batalla donde los gritos, las recriminaciones, las peleas y sus respectivos arrepentimientos y reencuentros describen la misteriosa hipérbole del amor. En este clima de hostilidad, dependencia y profundo afecto la pareja tiene tres hijos que aprenden, en distintos grados, a diferenciarse de sus padres para no repetir sus errores. Esos hijos, sin embargo, repiten los modelos, aman, cometen sus propios errores y tienen a sus propios hijos. El matrimonio amateur en realidad, como indica el mismo título, cuenta la historia de cualquier matrimonio que va descubriendo que el amor no dura para siempre y que sostener una pareja implica “negociar” constantemente. Heredera de la más pura tradición realista norteamericana, Tyler destaca por la limpia precisión de su prosa sin pretensiones, por su destazante mirada sobre las relaciones humanas y por su exquisita observación sobre el universo de lo íntimo.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO de Mendoza

viernes, julio 28, 2006

Piercing, de Viviana Lysyj

Mujeres y espejos

Piercing, de Viviana Lysyj. Buenos Aires, Alfaguara, 2006. 211 páginas.

En su primera novela, la narradora argentina Viviana Lysyj intenta, con buenas ideas y buena prosa, retratar el universo femenino -y argentino- de un grupo de mujeres que van desde los 12 a los 40 años.
Piercing relata con un gran sentido del humor y fuertes dosis de ironía. Lysyj se adentra en la vida de tres hermanas que, hijos, maridos y novios mediante, van inventándose todos los días.
Lysyj se sirve de la diferencia generacional para poner en primer plano las dificultades que cada etapa de la vida depara a las mujeres. Los complejos y no poco dolorosos tránsitos de la niñez a la adolescencia y luego a la juventud de las mujeres son los que resultan mejor logrados desde el punto de vista narrativo. Impecable e implacable, la autora destaza lo intraducible de la psicología femenina: las relaciones afectivas, el deseo, el primer amor, el ejercicio del sexo, los cansancios del matrimonio, los desencuentros de pareja, los anhelos por una vida completa en lo afectivo, en lo familiar, en lo profesional. Y para ser su primera novela, lo hace bien.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO de Mendoza

Voces del desierto, de Nélida Piñon


Una larga noche

Voces del desierto, de Nélida Piñon. Buenos Aires, Alfaguara, 2006. 312 páginas.

Maestra de la sutileza y de la insinuación, la escritora brasileña Nélida Piñon crea en Voces del desierto un mundo tan complejo como rico en exotismo.
La premio Príncipe de Asturias 2005 reelabora la línea argumental del clásico Las mil y una noches, pero desde el punto de vista de Scherezade y de su hermana, las verdaderas heroínas de la historia principal.
Piñon, con un sabio manejo del erotismo, relata por qué Scherezade, la hija del visir, decide casarse con el sanguinario sultán quien, en venganza ante la traición de su esposa, desposaba todos los días a una doncella y todos los amaneceres la mandaba a matar. Sólo Scherezade, gracias a su excepcional talento narrativo, logra seducir intelectualmente al sultán y atraparlo en sus historias. Aquí, Piñon se pone en el cuerpo y en la mente de Scherezade para describir sus intenciones, sus cansancios, su adicción a las buenas historias, su amor por la palabra.
Voces del desierto logra que los murmullos de alcoba alcancen una magnitud plural.

(C) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO de Mendoza

lunes, junio 19, 2006

Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique


Una novela perfecta

Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique. Buenos Aires, Planeta, 2005. 576 páginas.


Que la primera novela de un escritor logre impactar todos los sentidos del lector, convirtiendo la lectura en un deleite y una sorpresa al mismo tiempo, es un hecho excepcional.
Son pocos los autores que cimentan su carrera literaria, desde el inicio, sobre bases tan sólidas como lo hace el peruano Alfredo Bryce Echenique en Un mundo para Julius, justamente, su primera novela. Publicada en 1970 y narrada desde la perspectiva de un niño , Un mundo... va desgranando secretos, trampas, mezquindades, ambiciones, afectos y costumbres de la alta sociedad de Lima. Como un cirujano, Bryce relata el crecimiento del sensible Julius en medio de una familia adicta a los negocios, las modas, los cocteles, el golf y la falsa caridad de salón, y que ignora a sus criados tanto como a los resquicios de su propia conciencia. Bryce examina con ironía devastadora, con humor delicado, los vaivenes de los peruanos ricos y los contrasta con los temores y pudores de los peruanos pobres. Su prosa provocativa e innovadora y sus personajes brillantemente descriptos hacen de Un mundo para Julius una novela perfecta.

(c) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Tierra que anda, de Jorge Boccanera


Un país que expulsa


Tierra que anda
, de Jorge Boccanera. Buenos Aires, Ameghino, 2005. 316 páginas.

Exquisito, como siempre, el poeta y periodista Jorge Boccanera propone en Tierra que anda un tema difícil, doloroso pero absolutamente necesario: cómo grandes escritores argentinos vivieron el exilio durante la dictadura, incluido él mismo. En un plural y nutritivo mosaico logra trazar un mapa del exilio de las letras argentinas a través de entrevistas a Juan Gelman, Cristina Siscar, Tununa Mercado, Osvaldo Bayer, Héctor Tizón, Nicolás Casullo, David Viñas, Pedro Orgambide, entre otros. Con ensayos, cartas, cuentos y poemas de Daniel Moyano, Ariel Ferraro, Antonio Di Benedetto y Humberto Constantini, entre los más conmovedores, completa el arduo recorrido de los múltiples duelos de quienes escribieron y describieron la Argentina desde el lugar más caliente: el cuestionamiento. Los exiliados y más o menos regresados, pero siempre lúcidos, coinciden en que Argentina es un país que expulsa.

(c) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Lo irremediable, de Santiago Kovadloff


Edipo y Moisés


Lo irremediable, de Santiago Kovadloff. Buenos Aires, Emecé, 2005. 174 páginas.

Ensayista, poeta y traductor, Santiago Kovadloff (1942) es uno de los más notables intelectuales argentinos. Esta reedición de Lo irremediable. Moisés y el espíritu trágico del judaísmo, publicado inicialmente en 1996, permite comprobarlo. En este ensayo, Kovadloff se adentra en la lectura de la figura de Moisés: lo imaginario, lo simbólico, las representaciones estéticas, la utilización histórica de este personaje como construcción política de una comunidad, la judía, que necesitaba de la "existencia" de este profeta para darse una identidad. Con una prosa atractiva, el ensayista no aborda la existencia real o imaginaria de Moisés, sino que indaga en las zonas de convergencia entre lo griego y lo judío. Con la lectura de Hegel, Kierkegaard, Nietzsche, Kant, Cioran y Levinas, Kovadloff emparenta, con un enfoque muy original, las figuras de Edipo y de Moisés en un ejercicio intelectual estimulante.

(c) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

Vieja escuela, de Tobias Wolff


La escritura como tema

Vieja escuela, de Tobias Wolff. Buenos Aires, Alfaguara, 2006. 264 páginas.

En Vieja escuela, el narrador norteamericano Tobias Wolff ofrece una notable novela donde aparecen como personajes los escritores Ernest Hemingway y Robert Frost.
Tobias Wolff tiene con qué defender el primerísimo lugar que ocupa en la actual narrativa norteamericana. Ganador del prestigioso Premio Pen/ Faulkner por la sostenida calidad de su obra, Wolff (Alabama, 1945) se apoya en material autobiográfico para componer novelas: La vida de este chico, En el ejército del faraón y ahora, Vieja escuela.
Publicada por Alfaguara, Vieja escuela no es tan buen libro como novela en sí, sino como una sucesión de escenas narradas con una prosa excepcional. Wolff se escapa de las reglas del género para contar la historia de un grupo de jóvenes que quieren ser escritores. Alumnos de una escuela que alienta tanto las actividades creativas como las deportivas, este puñado de chicos crece en torno del descubrimiento de la literatura y de la sorpresa ante la propia escritura. Wolff traza magníficos retratos de cada uno de estos jóvenes: sus dudas, pudores, vanidades, defensas inútiles de textos y fútiles veleidades frente a la página en blanco. También retrata a los profesores en sus nimiedades, grandezas, flaquezas y capacidad de entendimiento. La agudísima mirada con que destaca a sus personajes tiene, al mismo tiempo, el poder de acercarlos al lector de una manera única. Porque los verdaderos protagonistas de esta "novela" son la escritura y sus procesos, la literatura como una de las formas de la felicidad y los escritores como héroes malditos y grandes mentirosos nunca comprendidos. En Vieja escuela aparecen como personajes el poeta Robert Frost, Ernest Hemingway y Ayn Rand. Wolff los desarma con la agudísima descripción de sus movimientos, hábitos, tics y retóricas varias. Estos escritores/ personajes se mezclan con los jóvenes e intervienen en sus vidas de una manera especial: ya sea para influirlos como para desesperarlos. En estos pasajes Wolff despliega una prosa limpia pero esplendorosa, temible pero amable. Desde el mejor realismo norteamericano, Vieja escuela hace escuela en varios sentidos. La "novela" se construye con la suma de escenas que cuentan distintas historias siempre en torno de la literatura, admirablemente escritas.

(c) Patricia Rodón

Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina

La leyenda de los Otori, de Lian Hearn


Una de aventuras


La leyenda de los Otori. El suelo del ruiseñor, de Lian Hearn. Buenos Aires, Suma de Letras, 2006.312 páginas.

Lian Hearn (seudónimo de la autora inglesa Gillian Rubinstein) ha logrado en El suelo del ruiseñor, primera entrega de La leyenda de los Otori, una atrapante novela de aventuras al mejor estilo de los clásicos.
Sin época ni lugar precisables, pero con claras referencias a la cultura japonesa medieval, la autora consigue atrapar al lector en una rápida sucesión de escenas llenas de acción, trampas y conjuros, sin olvidar el heroísmo de los personajes desarrollados en el misterio de un paisaje exótico.
Como Walter Scott con las andanzas de Ivanhoe, Emilio Salgari con el exotismo de indio de Sandokan, o Edgar Rice Burrougs con su Tarzán en la oscuridad de la selva africana, Hearn se adentra en las costumbres, rituales y códigos de honor japoneses en una prosa llena de virtudes y no pocos elementos mágicos.
El suelo del ruiseñor -primer volumen de la saga que continúa en Con la hierba de almohada y El brillo de la luna- cuenta la historia del joven Takeo, un adolescente que es rescatado de una matanza por Shigeru Otori, un gran caballero heredero de una dinastía que busca vengar varias muertes. Este guerrero adopta al joven, lo educa y descubre que Takeo cuenta con el privilegio de un aguzado oído que le permite escuchar hasta el más mínimo sonido, una destreza y agilidad de movimientos que por momentos lo vuelven invisible y una singular habilidad para la pintura.
En otro lugar, Kaede, una joven heredera de otro clan, secuestrada a los siete años como prenda de cambio y botín de guerra, va creciendo y convirtiéndose en una hermosa mujer por la cual los hombres pierden, literalmente, la cabeza. En un cruce del destino y de los caminos, Takeo y Kaede se enamoran en medio de una terrible puja de intereses que más tarde terminará en decenas de muertos y en una gran batalla.
El título del libro, El suelo del ruiseñor, se debe a un determinado tipo de piso de madera de laboriosa construcción que delataba hasta la caída de una hoja sobre sus tablas. Una suerte de sutil fortaleza, hecha de sonidos y silencios, que usaban los señores japones para defenderse de los posibles asesinos que sus enemigos enviaban para concretar sus venganzas. Este suelo es el que Takeo logra vencer para comenzar a pagar su deuda de honor con su padre adoptivo.

(c) Patricia Rodón
Publicado en Diario UNO, Mendoza, Argentina